17 dic. 2007

LA FOTOGRAFÍA



Hace algunos días resolví limpiar todas las carpetas de mi computador; basura, esquelas, y un cuanto que había escrito, y que no tenían ninguna connotación literaria. Me dolía, cada vez que los tiraba a la bandeja de reciclaje. Con ellos, miles de fotografías, caían sin piedad, por la rendija en forma demoledora. Tenía que aliviar la carga del pobre aparato.
De pronto, una anacrónica fotografía insistentemente me miraba, y yo, le rehuía. Parecía como si estuviese viva. Sentía la hondura, esa oquedad que deja el vuelco del dolor sentido en el centro del pecho. Una tristeza ignota me nublaba la vista.
Sin querer, comencé acariciarla con la vista. Imaginaba su rostro, su sonrisa, sus ojos, cuando su cómplice mirada me veía única e inventada. Y renacía la chispa. La hoguera se avivaba, crepitando fuego en nuestra pasión trazada; en aquel tiempo detenido de ese instante, supremo de sol y sueños furtivos. Podía sentir la explosión de su risa, el tufo enardecido, palpitante, depositándose en mi cuello y, casi sentir los músculos tensos de su boca en mis labios. Y Volvía a sus cabellos, rebeldes, crespos, entrecanos, y mis manos acariciaban instintivamente la sedosidad de los mismos.
Como en estado de éxtasis, seguía observando la fotografía, antes de tirarla, y conmemoré aquel arrebato, donde la razón huyó de mi mente, donde no supe qué había pasado. Vagué por un tiempo infinito, hasta el bulevar de aquel, ¿amor? Que he recorrido infinitamente, en los rieles oxidados de aquél tren que es como el inevitable olvido. Y sin pensarlo dos veces, la arrojé.
Absorta en mis pensamientos, recordé lo bello que fue conocerle, cuando revolvimos al mismo unísono aquellos cafés en ese bulevar amor, amor que ahora es encuentro de poetas desvencijados, con las cucharillas de una ilusión maltrecha y azorada. Entonces, briosa, dejando mi orgullo en una voltereta larga, quise reparar el entuerto y la recuperé del disco duro.
Al regresar la senil fotografía de su viaje por los abismos de sus propios infiernos, encontró su sitio entre mis preferidas, donde podré observarla remolona, cuando se me dé la gana. Porque estará en mis ojos, en mi corazón, en mi mente poblada de verdugos y cenicientos recuerdos, donde su alma quedará guardada para siempre.

5 dic. 2007

NUESTROS TAOS

Un ritmo hundido en la arena.
Una playa, sudores que se mezclan
como una dulce y suave bebida.


Las ropas se pierden, inexorables
como los colores de un amanecer
al envolvernos mansamente
en nuestros oscuros argumentos.


Al horizonte naranja del crepúsculo,
se perfilan armonizados gemidos
como en un auditorio de música...


Y se canturrean los te quiero
en el tao de tu cuerpo y del mío...
Feneciendo en las bruñidas arenas
dispersas de entonados aromas.

PAISAJE


Volará mi corazón junto al tuyo
como una blanca gaviota, libre
por el paisaje maravilloso
de nuestras pieles sudorosas.


(Pieles que son como la piel del mar,
en su incesante, rítmico movimiento)


Llenando oscuras retinas de lujuria,
al mover los enardecidos cuerpos,
con danzas que son como un rito,
en la más gloriosa efervescencia.





  • Fotografía de:José Manuel Hernández Somohano

21 nov. 2007

DESDE MI VENTANA

Desde mi ventana observo a una mañana gris. Estoy como el día ... triste.
Es un día como todos los días, que pasan gráciles. Y que me vencen. No me doy cuenta que hoy no hice nada diferente. Para mi todos los días son iguales. Ya se fueron, creo, mis sueños y mis ilusiones en borrascas, que no se aquietan hasta que se anuncia la farota nostalgia.
Todo es como una cadena cimbreante bajo las cataratas que de negra azulea. Todo es para el invierno que se enmudece por la cercana y tibia primavera.
Siempre viví casi sola. Con una familia que cuidar y permanecer con ella. Constantemente me hice esta pregunta ... ¿y yo?
Nunca nadie me pregunta cómo estoy, qué me duele o qué anhelo. Sé que a todos les sirvo, pero no se preocupan de mí.
La vida pasa y no tengo nada ... o quizás tengo mucho.
Puedo escribirte, para contarte que tengo un amor herméticamente escondido ... o que mis sueños, a veces, toman forma de atrabiliarios espectros y no se lo dije a nadie, porque son ¡míos!. Y me encienden como luciérnagas en el anochecer, y me pintan el cuerpo entero cuando le veo. Y que al percibirlo, me quedo paralizada ... se me caen las cosas de las manos ... me siento suspendida en el aire.

Un angelito me aprisiona con el agitar de sus alas.
Soy una mujer madura, ya pasé el medio siglo. Y no sé por qué es, pero no hay nadie que supere lo que él me hace sentir.
Pienso que es para siempre, lo querré toda mi vida y, si no es acá, sé que en otro lugar, en otra vida ... tal vez pueda estar con él.
Nos vemos todos los días por casualidad, me saluda de una forma locuaz ... ¡ como si supiera !.
Y eso alimenta mis ilusiones adormecidas. Y mi amor se convierte en brillos y temblores, en música perpetua.
Me conformo con amarlo en silencio, no espero nada.

¡Total! La vida se va, desaparece todos los días un poco.
¡Sólo Dios sabe!. Quizás lo arranque y lo corte de raíz de mi corazón y comience a ser otra persona.
Desde mi ventana observo como languidece la tarde. Y el sol se abrasa. Y hace que el horizonte se vea, como gemas verde azuladas ... y se diluye en el contubernio del mar. ____________________________________________

    12 nov. 2007

    ¡MARCHATE!


    • Márchate, no me despiertes,
      inúndate, con las distancias
      hacia el caos, lo roto ,lo confuso.
      ¡Y no me molestes!
    • Deja que avance mi sueño...
    • ¡ Y no pares en seco, amor,
      a mi corazón en el lecho!
    • Como un yacimiento de plomo,
      o como una sima resaltada.
      Que el transcurso del tiempo,
      emplazó, fuera de uso.
    • Deja que avance mi sueño...
    • Mientras la luna se enreda ,
      en los pasillos somnolientos de mi alma.

    8 nov. 2007

    ¡ESTOS DEDOS QUE NO SE AQUIETAN...!




    • ¡Estos dedos
    • que no se aquietan...!
    • Ávidos de ternura
    • cuando suenan las guitarras
    • y no hay poetas.
    • ¿Dónde están?
    • Talvez deslizándose
    • cómo un huemul fugitivo,
    • o un pez volador,
    • o como una gaviota perdida.
    • ¡Estos dedos
    • que no se aquietan...!

    • Ante la derrota
    • y siguen las huellas,
    • perspicaces.
    • de las lágrimas del poeta.
    • Cuando los amores
    • le son extraños y lejanos.
    • O cuando el corazón,
    • necesita lubricarse.
    • ¡Y estos dedos...Que no se aquietan...!
    • Foto: Mis dedos...já!

    3 nov. 2007

    FAUSTO


    Hoy le he vuelto a ver a pesar del tiempo transcurrido; allí está, en aquel rincón hediondo a orines. Fue un fantasma con vida que vi unas cuantas veces. No sé en realidad cuántas. (Pero sí: pueden contarse con los dedos.)

    Él tenía cuando le conocí la misma edad de uno de mis hijos, niños traviesos con la camisa del colegio encima del pantalón, gritones y buenos para la talla, llenos de sueños y ambiciones; llegaban alborotados a casa, cuando tenían que estudiar, hambrientos. Mi refrigerador tiritaba (a esa edad, es cuando se comen todo lo que pillan.)

    Cursaban el cuarto medio en el mejor colegio de la ciudad. Fausto, uno de los chicos, siempre fue muy alegre, la quilla indestructible del grupo, se destacaba por tener buena memoria y las mejores calificaciones entre sus compañeros.
    Sus padres, humildes, de clase media, se esforzaban mucho para que Fausto, saliera adelante, trabajando duras jornadas, sufriendo incontables epopeyas, y comentaban con tanta ilusión que su hijito llegaría a la universidad.

    Hasta que un día de suyas delicias idas: quiso el elixir libar; abandono los estudios; para él no existían escarmientos. En su más dramática barrabasada, la droga lo atrapó. Mas el néctar no fue de ambrosía, fue dantesco, de hiel infernal.

    Se apartó de sus amigos, se volvió huraño, distraído, desaseado, piojos y ladillas eran habitantes de su cuerpo, no aceptaba consejos de nadie; su mirada, sin la tersura de otros días, se volvía huidiza, subrepticia, casi opaca… mientras sus iris se iban enrojeciendo como el crepúsculo del atardecer y en un abismo se dejaba caer, como un evo sin luz

    A veces era tanta su desesperación por conseguir tan ansiado brebaje que comenzó a engañar y a robar, para apagar la antorcha de la angustia, ansiaba desesperadamente volver a la cima; quemándose el alma y la vida.

    La mayor ilusión de aquellos padres era que su hijo mayor fuera ejemplo para todos en el hogar, mas el triste mascarón en que su hijo se estaba transformando les entristecía y les amargaba la existencia.

    Fausto, también sufría mucho por lo injusto que era con ellos. Desengañado del amargo paso dado; buscó consuelo en su sima y, recapacitó y le pidió ayuda a sus padres.
    Lo internaron en un centro de rehabilitación en Alto Hospicio.

    Ya restablecido retomó sus estudios, sobresaliendo en todas sus materias. Fue un brillante psicólogo en el mismo lugar que se rehabilitó. Donde pudo ayudar a chicos con su mismo problema.

    Hoy he vuelto a encontrarlo en su impagable labor de ayuda a los que, como él, cayeron en las garras de la droga. Allí, en el Centro de rehabilitación, bajo la mañana exultante de luz y colores recién creados por la alborada. Allí, como un nuevo Quijote, con sus ojos iluminados, la barba erizada y un gesto de inmensa humanidad en la acogida....


    26 oct. 2007

    LEJOS DE TI

    • Soy un conjunto lúgubre,
      angustia furtiva
      y tu lejanía, ¡me duele tanto!
      que me pesan las alas.
    • Lejos de ti
      la sangre de mi lengua,
      se vuelve agua cristalizada,
      que se revuelca por caminos
      gastados, de un río vacío.

      Lejos de ti, lejos de ti, lejos de ti…
      se descuelgan las gaviotas
      en el cielo de mi infortunio...

    BRAVATA

    • El cielo se rompe en música
      cuando tu voz bravata me llama;
      aquella que se quedó a la vera,
      danzando con las hojas del viento.
    • Y el mar se agita y las ruinas
      alzan sus despojos, frente a nosotros.
    • Suaves melodías entre laúdes,
      ocultan los últimos sollozos
      y descubro, que mis lámparas
      se han quedado entre los vidrios.
    • Cuando la sangre diluida se me queda,
      congelada a flor de piel y te sonrío.
    • Pintura:Voces de Henry Rodríguez

    23 oct. 2007

    RENACER

    • Apenas había llegado Rossana a su casita de verano, corrió hacia la ventana, para quedar sumida en profunda meditación. Atrás habían quedado las transfusiones,la clínica y esas odiosas agujas que detestaba tanto.
    • Arreboles multicolores ya se adivinaban en el cielo, perseidas luminosas mostraban la majestuosidad del mar.
    • Apoyándose en los codos miraba con nostalgia el océano. Un manto azul transparente de silencio la rodeaba en esos momentos, el viento y la brisa marina hacían mariposas en su pelo, el tiempo se detenía en un éxtasis de encanto y sólo el piélago parecía digno de su espíritu.
    • A la mañana siguiente toalla en mano, bajó a la playa, se tendió en la tibia arena, Rossana en realidad no dormitaba, sino que estaba abstraída en ese sopor indefinible que causan las olas y el olor del mar. En completo desorden los recuerdos inevitables comenzaron a desfilar y, con ellos, las culpas archivadas en su memoria.
    • Un impuso incontenible la levantó.
    • A pleno sol, vestida de espuma blanca, sonriendo con las gaviotas, acechaba, el peligro.
    • De pronto, los veraneantes que se encontraban alrededor se agolpaban en la orilla del mar, gritos iban y venían… un chamo intrépido se estaba ahogando. Sobresaliendo un grito desgarrador.
    • Rossana dio la vuelta, tirándose al agua, sin calcular lo que hacía, nadó, braceó, forcejeó desmesuradamente para aproximarse al muchacho, trémulo de horror al sentir que no podía mantenerse a flote.
    • “Quietito, calmadito” le susurraba ella para no alarmarlo; era un verdadero suplicio mantenerse a flote.
    • “¿Quieres morir? Dime, eso ¿quieres? “Le gritaba Rosana con convicción.
    • “Te sacaré “le musitaba para mantenerlo en calma. El muchacho preso de miedo le miraba sin verla.
    • “! Mírame ¡…! mírame ¡ ! carajo¡”, le gritó Rossana desesperada.
    • “Mira mis brazos, ¡duelen! Los brazos de Rossana estaban amoratados, las huellas de las agujas se podían ver. El muchacho se tranquilizó y ella pudo al fin rodearlo del dorso para nadar con él hacia la orilla.
    • “Nos vamos a morir” preguntaba el muchacho aterrado, tragando agua .“No , tenemos mucha vida por delante, no tengas miedo” amorosamente le decía ella.
    • Los recuerdos, la culpa, esa enfermedad efímera del cuerpo y del alma, pueden curarse.
    • El perdón llega. Y, entonces, las ventajas cambian. “En vez de querer ser la mejor.Voy a ser única, diferente y capaz de ser querida sin que cueste tanto." Se repetía Rossana después de aquél episodio.
    • Diego, así se llama el chamo, no deja de apachurrarla en cuanto la ve.

    10 oct. 2007

    HAIKU I




    CÓSMICOS

    Cosmos in Picasso’s Texts, 1936-1940



    Hasta ser verso en tu boca,
    y metáforas de soles blancos
    dejaré, mis pupilas hinchadas
    de lo nuestro.

    Recorrerán por mis venas,
    cada una de tus jubilosas
    y amadas fronteras.

    Y tu ardiente continente,
    me lo reservaré en el cielo,
    como mis ignotos deseos.
    Cuando seamos...tú y yo

    ¡Cósmicos territorios…!
    Abrazados en la eternidad
    de este universo.







    2 oct. 2007

    CARENCIAS

    En este universo inventado

    donde hiende el silencio;

    caminan ignotos los dolores,

    atándose a las almas desahuciadas.

    Y nos cegamos,

    desde la altura de la soberbia,

    y ocultamos al árbol;

    símbolo de lo fraterno,

    de lo digno,que se alza en vuelo.

    Entonces, las azules carencias

    se abrazan en la distancia.

    Iluminando calles sin veredas

    y mendacidades sin mañana.

    La imagen reproduce la obra "Evasión IV" de la serie Azules y Rojos de Pérez Savall ©

    28 sept. 2007

    PERFIDIA

    • Alejandra, aletargada por la rutina, comenzó a llamarse con un compañero de universidad, con el cual en su tiempo de estudiantes mantuvo un affaire.
    • Las intenciones de Rubén eran claras y no tuvo ningún temor en decirlo... Querí­a que se reencontraran.
    • Se citaron a comer. Rubén al verla después de tres años, quedó aturdido ante la belleza de Alejandra, que estaba resplandeciente con su vestido malva. La desnudaba con la mirada. Y ella, después de mucho tiempo, sentí­a que el sol habí­a entrado de nuevo en su vida.Sin percatarse que ya no habí­a nadie en el restauran, simplemente los tuvieron que echar.
    • Anochecí­a; decidieron bajar a la playa donde todo se volvia electrizante: el mar rumoreaba en calma, noctilucas alumbraban las huellas de sus pies descalzos. El vino y los mariscos avivaron la libido y terminaron con un apasionado beso sobre las rocas.
    • Rubén la siguió llamando al transcurrir los días, pero ella no contestaba: le pesaba en su conciencia. Decidió dejar pasar el tiempo hasta que todo se calmase, No obstante la inundaba un río desbordante de ansiedad.
      Un mes después, Rubén la convenció para pasar un fin de semana juntos. Ella, deseosa, aceptó. Invento la mentira más grande de su vida en casa y se fue con él.
    • Se reunieron en las cabañas, en un centro turístico de Pica,un paraíso en medio del desierto. Estuvieron disfrutando la tibieza de las aguas termales que brotan desde el fondo de la tierra en la Cocha. Hasta las tres de la mañana.
    • Sin apenas hablar, se fueron a la cabaña, con la luna de testigo y el cielo pintado de perseidas; dos vasos de licor ahuyentaron los desasosiegos y se entregaron entre besos con sabor a amaretto y miel.
    • Ella se sentía azorada de sentir otro cuerpo, otro aroma; el deseo y la lujuria se fueron embriagando y los cuerpos se fusionaron, recreándose en el tibio carnal ofrecido, fervoroso, embravecido y dulce, que hace mujer a una ¡ mujer!
    • Con el crepúsculo matutino y sin un adiós, Alejandra abandonó la habitación. Este pérfido acto caló hondo en su espí­ritu, donde deliraba convicta en una cárcel de pieles, por haber sentido y gozado con un hombre.
    • Desde ese dí­a nunca más contestó las llamadas insistentes de Rubén. Pues ella amaba enardecidamente a Julia.
    • Este episodio se convirtió en su amoroso secreto, que guardó en el bolsillo ignoto de su corazón.
    • Dos mujeres corren en la playa (La carrera), 1922 – París, Musée Picasso

    9 sept. 2007

    YA NO ME SIRVE


    • El fuego ennegrecido de tu alma
      arrolladora de pasiones, muertas
      entre despojos y estragos ;
      Ya no me sirve, según pienso.
    • Para aclarar el insomnio
      de este inevitable infierno,
      oscuros callejones de tu mente.
    • Prefiero mis pampas blancas
      donde el rocío y el sol, se besan
      y se renueva el siglo de la vida;
      resplandecientes día a día...
    • Foto:Pampas chilenas

    22 ago. 2007

    FLOR DE LUNA


    Sin saber quién soy, ni qué soy
    me escribiste de tus miedos,
    en una carta muy parecida
    a una intima conversación.

    Y la noche se desgarró.
    sembrando, mortecinas quimeras,
    en rutas, que nunca serán surcadas.

    Mientras la desolada guitarra
    de Carlos Santana , gemía , moonflower
    Y sin querer, sin darnos cuenta,
    se alcanzaron nuestras almas.







    pintura ,flor de luna de: Anita Munman United States

    8 ago. 2007

    EN LA HIGUERA


    Alardeaba la campana. Los niños habían salido desbandados de la escuela, confundiéndose con los “tiznados” obreros del Ferrocarril.

    Padres e hijos llegábamos a casa donde un humeante plato de porotos con fideos, acompañados con una rica ensalada de tomates con cebollita sal y aceite, nos esperaba, preparado por la mamá, la cual se había pasado la mañana lavando en la batea, limpiando el patio, los gallineros y el pozo de los patos.Ni los gases de la Fuente de Castalia se podrían comparar en olores con los que allí se emanaban..

    También se ocupó del jardín, regando los cajoncitos donde cultivaba hortalizas, el aromático laurel y la hierba luisa “para el dolor de guatita”

    Al fondo del patio la higuera se alimentaba con todas las agüitas que mamá tiraba de sus lavados. Ella nos decía que allí habitaban duendecillos. Nunca los vimos.

    Los días parecían que no cambiaban, todos eran iguales, pero cuando algo sucedía. ¡Por Dios!, ¡eso sí era un acontecimiento!

    Esa tarde, iríamos al cine. Mamá nos vistió a mi hermanita Nancy y a mí, con primorosos vestidos de organza, hasta nos encasilló las odiosas enagüitas almidonadas… ¡ja!

    De pronto un bullicio en la calle…” ¡se arrancó el loro!”

    Todo al mundo a la calle, pues el loro era el animalejo más inteligente del pueblo, ¡si hasta hablaba!

    “Julita buscan, buscan Julita” repetía el loro…ahora volaba despavorido como un cometa en libertad…

    ” ¡Niñas, no se vayan a ensuciar!” Gritaba mamá, mientras aperaba a mi hermanita más pequeña y le daba de mamar a mi único hermanito varón.

    El loro sin prejuicio se fue a posar en la rama más alta de la higuera…Nancy me miró en complicidad, conocíamos de memoria esa vetusta higuera. Allí cogíamos las negras y lustrosas brevas, mientras el sol nos acariciaba con sus rayos dorados. Y comíamos las frutas de corazón carmesí.

    Trepamos a la higuera sin medir consecuencias, Nos subimos al techo de la casa, para colgarnos de una rama firme, “Sonia, cuidado” me indicaba Nancy. El sol me daba en plena cara, no podía visualizar al loro…”a tu izquierda” y yo saltaba como un mono de rama en rama…cuando le iba dar alcance, el loro voló, para posarse en la rama donde estaba mi hermana.

    Entonces me saque la enagua y lo atrapé, justo en ese momento pisé una rama más delgada. Y nos caímos como en un arrecife con loro y todo en la poza de los patos.

    El resultado ya se lo pueden imaginar, nos quedamos castigadas sin ir al cine, pero con un montón de embelecos que nos regaló Julita.

    29 jul. 2007

    PECADO




    • De reflexión noche tras noche,
    • pensamientos, lacerados
    • de alegoría día a día.
    • -Carnosa fruta madura -
    • Que encuentro por donde mi mirada se fija.
    • De instinto aleteando por mi sexo pero...
    • ¡Oh! Pecado no tenerte junto a mí.

    24 jul. 2007

    CREPITÁNDOME

    Crepitándome en la piel y los adentros,

    como árbol tepú en llamas, queman tus besos,

    voz ,latidos, anhelos,deseos.

    Y todo mi cuerpo se prepara, amado

    como un ávido y sediento tamarugo.

    Entregándose, empalagoso y mimoso,

    como la esterilizada lluvia a la tierra;

    cuando jubilosas suben tus manos,

    hasta el trapecio donde giran los miembros.

    23 jul. 2007

    DIBUJAMOS UN CORAZÓN CON TIZA

    • Aquella mañana había amanecido muy fría y húmeda cuando el metálico pájaro alado aterrizaba en el aeropuerto de la isla. Al mirar hacia el horizonte, cielo y mar parecía uno solo; en el gris acero del fondo, se perfilaban hombres gigantes, impresionantes y bellos. Daban la sensación de estar suspendidos en el aire.
    • Las embarcaciones de los pescadores, las gaviotas y otras aves marinas, le daban el toque mágico a este cuadro natural, que parecía un collage perfecto.
    • Faltaban cinco minutos para las siete de la mañana de aquel día. Al oeste, los primeros rayos de sol, empezaban a aparecer cambiando lentamente el color , del espectáculo del amanecer.
    • Y yo, yo te miraba ilusionada, barda , perpleja y enamorada, nada se podía comparar con la belleza de tus manos, aquietadas en mi trenza pelirroja, tu voz suave que me estremecía y la ternura que guardabas dentro del baúl de tus ojos al mirarme.
    • Era nuestro primer viaje, era mi primer despegue del nido materno, era estar atada a ti en plena libertad. Estábamos allí en el ombligo de la tierra (Te pito o te henua), iniciando una vida juntos.
    • Isla de Pascua es el lugar más apartado del mundo; los pascuenses tienen que hacer grandes viajes para encontrar otras tierras.
    • Dicen que los primeros navegantes que llegaron a esta isla solitaria en medio del océano lo hicieron antes que Colón. Cuando desembarcaron no construyeron grandes fortalezas, sino que hicieron figuras de piedras con forma humana (moais) , altas como torres y pesadas como vagones de tren. Todavía están repartidos y arrumbados por toda la isla.
    • Los hombres que realizaron estas magnificas obras son artistas ambiguos. Una vez que terminaron sus esculturas gigantescas dejaron sus herramientas a los pies de algunos sin terminar y se marcharon sin dejar rastros.
    • Allí en esa playa fragante de Anakena, de arenas blancas, bajo las palmeras y sobre gigantescas estatuas de piedras levantadas sobre tarimas ceremoniales (ahus) con el espíritu maori y Espíritu del Ariki, te entregué mis desvelos y juré amarte toda la vida.
    • Dibujamos un corazón con tiza en un moai, símbolo de nuestro amor, donde escribimos un tú y yo… que el tiempo caliginoso, la brisa del mar y la lluvia tropical se encargaron de borrar.
    • No así en nuestras vidas, donde, indeleble, permanece ese viejo, eterno corazón de tiza.
    • Moai mirando el horizonte en las playas de Anakena.(Isla de Pascua)

    12 jul. 2007

    LLUVIA

    • Recuerdo...
    • el simple sonido del agua
    • dilatada en mis ojos
    • entre la sutileza y la melancolía…
    • Quizás las olas lejanas claman
    • en un rompiente, y gotitas
    • se abandonan al pensamiento
    • melindroso de antifaces.
    • Recuerdo...
    • y el viento me grita
    • que estamos distantes
    • nadando en lo inconcluso.

    QUIERO


    • Quiero…
      Aquietar tus íntimos deseos,
      Desnuda
      entre las sabanas del tiempo.
      Y latir seducida en tu corriente
      de altos ondeos azules e ignorados.

      Quiero…
      Te quedes laxo, subyugado
      con mis besos
      sempiternos y con palomas nuevas,
      al yacer conmigo en estos versos,
      en el oro de cada nueva alborada.

      Entonces...
    • es cuando te diré;eres mío, sólo mío
    • en este cuerpo de letanía desmayada..

    7 jul. 2007

    EL ESTUCHE DE MARIBEL

    Anoche soñé que me encontraba al borde de un abismo. Abajo se veía el mar, una playa desierta, cuyo oleaje calmo parecía llamarme.
    En el cielo limpio, con un intenso color turquesa, observé un punto en el firmamento que se acercaba a gran velocidad: una nube blanca como la espuma desde la que se descolgó un extraño personaje que fue a sentarse a mi lado. Nos miramos por un momento, sentí una cálida melancolía, como si sus ojos hubiesen podido ver, en los míos, toda mi existencia.
    La campanilla del reloj ansioso hizo que despertara. De un brinco salté de la cama, descalza. Una chincheta pincho unos de mis pies. Pegué un grito y caí, por suerte, encima de la cama, golpeando de paso el velador en el que se encontraba el estuche de Maribel, con las fotografías gastadas que, la noche anterior, rebuscaba con la intención de fijarlas al álbum familiar, ayudada de un tubo pegamento.
    En pijama me dirigí hacia la cocina con el álbum en mis manos, al tiempo que lo dejaba sobre la mesa, enchufé la cafetera.
    Me dispuse a desayunar, una torrija con mermelada y café. Al echarle el endulzante, una de las pastillas fue a parar bajo del rodapié. Durante el desayuno, absorta en mis pensamientos y en el recuerdo de aquel sueño, ojeaba el álbum familiar.
    Entonces ocurrió lo más increíble. Un destello surgió desde mi pecho y mi corazón latió apresuradamente al ver de nuevo aquellos ojos de mi sueño que se encontraron con los míos. Una inmensa alegría corrió por mis venas, al comprobar que estaban allí, en aquella vieja fotografía amarilla desgastada por el tiempo.
    Me di cuenta que abrazaba con todas mis fuerzas aquel álbum familiar.
    Cerré los ojos, y como una niña, me vi corriendo otra vez por aquella playa serena con él de mi mano.
    Los ojos, aquellos ojos, eran los de mi padre muerto.

    5 jul. 2007

    ¿VOLVERÁS MAÑANA?


    • No, no volverás
    • como regresan las golondrinas
    • en primavera, inventando mundos
    • de agua, cielo, tierra y fuego.
    • Te encerraste en tu propia jaula,
    • de sabio insensato y lógico.
    • Y te haz quedado sumido, derrotado,
    • en amargos abismos.
    • Arrastrando tus propias alas,
    • en excusas azoradas.
    • ¿Volverás mañana?
      No, no volverás ¿para qué?
      ¿Tiene algún sentido?
      Si tú…nunca me amaste…
    • Pintura: La espera de SusanaSánchez,Argentina

    4 jul. 2007

    ME ROBAS



    • Me robas
    • Tu presencia
    • Vagabunda del tiempo.
    • Me robas
    • Las noches
    • Pobladas de olvido.
    • Me robas
    • Un canto largo
    • Incansable de soledad.
    • Me robas
    • …y yo también,te robo.

    29 jun. 2007

    UNA CARTA


    Querida Anita:

    Porque nunca te di explicaciones, ni me las pediste, eres la única que ficticiamente leerá esta carta sin replicar con las frases hechas del resto de la gente. Y no intentarás hacerme concebir esperanzas.
    Ya no nos veremos nunca, porque tú partiste primero ¿Qué importancia tiene?
    Te confieso que tengo miedo de morir. No moriré de vieja. Todo el mundo deja cosas para el día siguiente, se va dormir con una carta empezada, pensando en mañana. Yo no puedo hacerlo, ¿Sabes?, sólo dispongo cositas para el día...
    Es decir, vivo el día a día, envuelta en soledades. No puedo dormir horas y horas. Es como si las robara; siento que son irrecuperables. Y entonces, pienso... lavo recuerdos con mis lágrimas y los revivo como si fueran nuevos... Voy despidiéndome de lo que he vivido, de lo que pasa volante por mi lado. Vuelvo releer cartas amarillas, cuántas historias quedan en ellas, repaso mis pasitos de niña, de adolescente y bailo música del ayer. Escucho mis canciones preferidas.”Arráncame la vida” ¿la recuerdas?
    Coloco mi perfume Eternity, já! Sí, ése que comprábamos a medias, en un pañuelo y lo respiro hasta agotarlo. Los olores traen el retín de momentos, seres, emociones: El olor del mar, aun en invierno, agita en mí el estío.
    El olor de la flor del almendro que es mi adolescencia.
    No quiero irme repentinamente de este mundo que amo, que es aberración, que odio, que me gusta, que me desespera, que golpeo y acaricio. Es el único y complejo mundo que me ha tocado vivir… El espacio de mis amores, mis contradicciones, mis pendencias... y de mi cuerpo, fuente de dolores y alegrías. Mi cuerpo que ya no me acompañará, Anita, no soporta tanto vomito, tanta borrachera. La Quím. Lo aniquila y lo convierte en un espectro. Mi cuerpo que ha sido árbol –hierva gigante, nido y cántaro.
    Sé que lo demás seguirá su curso: El Hombre que me ha amado. Unos hijos colmados de cariño que aprendieron que una casa necesita una mesa grande, para sentar en ella a los amigos.
    Por eso te escribo, Anita, esta carta que no tendrá destino, porque no alcanzaste a sentir como yo, se te fue la vida, pero, sabes, mi ángel, siempre me acompañas en mis recuerdos, porque a pesar de todo fuiste y soy feliz.
    Las dos sabemos que no hay panaceas; que un día antiguo no puede regresar. Que el tiempo no es el mismo, después que los lobos azules le dieron dentelladas. Hasta dejar pedazos... jirones del jardín... de la inocencia perdida.
    Y sé que si estuvieras aquí, me dirías, admonitoria: “Pero Javiera, no digas esas cosas, ¡si tienes tanta vida por delante!”
    Adiós anita, espérame donde te encuentres.

    Besos, Javiera.



  • Pintura:Figura y ombú de Anna Rank(Uruguaya)

    28 jun. 2007

    RASTRO ENHIERTO

    • Las nuevas flores nacerán
    • en las ventanas del cielo,
    • los lloros de los días nublados,
    • matizaran un laberinto de porcelana.
    • Del ir y venir como el alba.
    • Como resaca
    • Como ave viajera
    • Que retorna entre acantilados.
    • Aquí están mis latidos, la clara falúa;
    • El abrazarse en luz
    • En pan, en no me dejes.
    • Todo el amor, la arena, el suelo prometido
    • Y el mundo que renace en ti, en mí,
    • espiga, canción,
    • enredadera tras el rastro enhiesto.


    Enredadera que se da en el norte de Chile,su nombre es:Ipomea o suspiro

    27 jun. 2007

    YA NO MÁS


    Ya no más ,
    llantos derramando principios
    en sueños absurdos,de
    futuros irónicos o cósmicos.

    Ya no más,
    tratar de tocar el alma
    de quien jamás me pertenecerá
    entre tanto avatar y marejada.

    Ya no más,
    lamentaciones y vagidos
    traspasando espacios de espiritus libres,
    encogiendo el alma.
    En los rincones de un sillón .

    22 jun. 2007

    EL CIRCULO DE LA VIDA

    • _ Tía Berta, necesito hablar con usted.La dueña de la pensión tenía los suficientes años para reconocer una compunción.
    • _ ¿Qué te pasa anita? anda hija cuenta.
    • A la muchacha lágrimas de mármol le resbalaron por las mejillas, tartamudeaba en medio de la saliva, sin poder expresarse.
    • _ Cálmate hijita
    • _ No me ha llegado la regla.El llanto sobre pasó las palabras. Berta intentó superar el momento con frases de cariño, manifestando sólo en su frente y en los ojos la aflicción compartida.
    • _ Ya hija, no llores, todo tiene solución en el inexorable circulo de la vida.
    • Una semana después anita se levantó aparentando naturalidad, Berta le entregó la muestra de orina.Con la vista fija en el tubo de vidrio dijo:
    • _Debe permanecer clarito como el agua, si cambia a color azul, es que hay embarazo.
    • Para anita, La emoción de sentir hecha realidad su llegada a la universidad, parecía un sueño, no podía creer que su vida de futura profesional fuera a realizarse en Valparaíso en la universidad Federico Santa Maria que parece un castillo del medioevo, trasportado desde alguna ciudad del viejo continente.
    • Un mudo atolondramiento siguió el periplo del líquido a un color azul. Luego ambas comenzaron a llorar.
    • _Vamos hija, no te preocupes antes de tiempo, conozco a un médico joven que resolverá tu problema, pero antes conversa en armonía, hasta llegar a un acuerdo con el padre.
    • _El dilema es que no sé quien es el padre tía Berta, todo sucedió en forma apresurada_ Le narró, con el golfo aislado de su pena.
    • _ Aquél día que acudimos con Lía a la discoteca, conocí a tres muchachos que me invitaron a bailar, machacaron al mismo tiempo. Y me ofrecieron un trago, que fue mi perdición y el descalabro de mi vida.
    • Meses más tarde moribunda, en un hospital, recordaba calina en un guijarro, esa tarde de Abril, matices de fuego, el sol, pincelaba sus caprichosos destellos de color mandarina, cuando se bajó del bus que la traía de la ciudad nortina de la eterna primavera.
    • Era su primer día en su carrera, de Ingeniería Informática. No hubo redención posible que la hiciera volver atrás. Optó por deshacerse del bultito.



    Pintura: El circulo de la vida de Olimpo(argentino)

    21 jun. 2007

    HAGÁMOSLO


    • Hagámoslo
    • Mientras nuestros cuerpos
    • se incendian y consumen
    • en el fuego
    • de relámpagos distantes
    • Hagámoslo
    • mientras nuestros sexos
    • siguiendo un ritmo dulce,
    • perezoso, lento, se buscan,
    • mezclan sus esencias
    • y estallan de pasión
    • Hagámoslo
    • Mientras la noche, cómplice,
    • ampara con sus sombras
    • nuestros besos prolongados
    • y anuncia el dulce éxtasis.
    • De puro deleite
    • Se ahoga el corazón.
    • Tendamos junto al fuego palpitante.
    • Tu piel y mi piel, enlazadas,
    • Colmadas de aromas germinales.
    • Así adormecidos, extenuados,
    • unidos sin remedio en el alba.
    • Demos alas a esta pasión.
    • Consumidos hasta los límites del ser
    • Amándonos sin reparos, sin tiempos
    • Hagámoslo.
    • Tú y yo uno solo.
    • Amantes en el ocaso
    • y en los horizontes.
    • Tú y yo fuego, resplandor y pasión.
    • Tú y yo todo. El mundo, nada.
    • Pintura:Pareja universal de Anna Rank(Uruguaya)

    20 jun. 2007

    PALABRITAS

    Este falso paraíso que destilas
    esta cubierto de nuevos emblemas
    donde yo no tengo cabida.

    Ayer alguien me quiso
    meter en la cabeza
    que las atómicas y falsas
    palabras mandan.

    Y el fuerte es el que siega.

    Sin pensarlo dos veces
    a esas palabritas embrujadas
    las he mandado a la mierda
    ¡a la misma mierda!
    a...la mierda...

    HORA DEL TÉ




    • Uno de los rituales más sagrados en casa es tomar el té ;entre las cinco y las siete de la tarde, vieja costumbre adquirida por los ferroviarios de mi pueblo natal.
    • Recuerdo con nostalgia jalando el tiznado tacho (un jarro enlosado), y la marraqueta con pescado escabechado que le preparaba mi madre a mi padre antes de irse a trabajar.
    • Dicen que los hindúes y los japoneses se pelean por sus orígenes, y para los entendidos, la verbigracia más creíble en relación con el té y sus secretos proviene de la China.
    • Cuenta la leyenda que hace tres mil años antes de cristo, un emperador estaba hirviendo agua bajo el árbol camellita sinensis y, al caer una hojas en la olla, descubrió que había logrado una agradable bebida, mucho mejor y sabrosa que el agua hervida. Más allá de las historias, la verdad es que el té ya no tiene fronteras ni bloqueos y para prepararlo encierra sus secretos, a saber.
    • El posicionamiento (Ceilán), es lo primero que viene a mi mente cuando se trata de preparar un buen té. El mejor es el fresco y en hoja, mi preferido, para que no pierda su exquisito aroma debe guardarse en recipientes herméticos, lejos de alimentos con disturbios y olores fuertes. Es imprescindible tener una buena tetera, ojala de porcelana o de acero inoxidable, para que su sabor sea el adecuado. Bien limpia y calentada previamente. La cantidad justa es una cucharita por persona, más otra para la tetera. Antes de servir, remueva la tetera varias veces hacia un lado y el otro y sirva inmediatamente porque el té se pasará si lo deja reposar más de diez minutos.
    • Principalmente antes a este ritual, ponga la mesa con un vistoso mantel, y prepare las exquisitas hallullas o el pancito amasado con mantequilla casera de monelle, también pueden ser tortillas de rescoldo con quesillo, sopaipillas con pebre cuchareado, o chancho en piedra… preferencia de sur.…y si tiene tiempo prepare un rico queque, como el de marianita… Y disfrute de su “five ó clock tea.



    Pintura:Hora del té de Mireya Larena(Chilena)

    19 jun. 2007

    PARA VOLVER A RENACER

    Para volver a renacer.
    Talaré a los grandes árboles,
    donde el engaño esconde sus brebajes.

    Y tenderé puentes, pintados de oro
    para consignar los recuerdo;
    Y el hada de la infancia inicie el juego.

    Que perdure en pupilas, en palabras
    Que hablen de jardines gélidos y piedras.

    Para saltar de un lado a otro
    como lo hace el Orión; entre los cerros,
    de Antofagasta.

    Sin perder, la llave de los sueños.

    Para volver a renacer
    no viajaré por el cielo, nononnonn
    La tierra también es interminable
    Como el corazón que habita mi casa.

    Pintura : Llave de Danzarin en Photoshop

    16 jun. 2007

    Estoy a tu lado vida...!


    • Estoy a tu lado vida...!
    • sin embargo no me ves.
    • estoy, desde mar a cordillera;
    • Y mi bramido se extiende,
    • como loba entre las sombras;
    • cavando suelos,
    • irrumpiendo entre las olas.
    • Siguiendo el vuelo
    • de aquel cometa de colores
    • que persigue y rastrea
    • brioso , los rayos del sol.
    • Estoy a tu lado vida...!
    • sin embargo, no me ves.


    • Pintura: El transcurrir de la vida de Amanda Perez.

    LOS SILENCIOS DE MI NIÑA



    • No siempre las sonrisas son alegres, igual que los semblantes y deidades puras existe algo de tristeza.
    • A veces los recuerdos son inevitables, que en la distancia detrás de las montañas separan anhelos, sueños y cariños.
    • ¿Recuerdas el expectante y reciente jardín de tu adolescencia? ¿De cuando en tu crecimiento brotaban resplandores desconocidos, y se desprendían del árbol, hojarascas mustias, marchitadas por el sol?
    • En tus caballos bayos y azules, nacía la pampa y los primeros caprichos.
    • Ahora todo se reduce a la simple belleza, entre tantas cosas desesperadamente inevitables: La contemplación del alerce prisionero en la plaza Colón, la fatiga, los pergaminos, el sonido más puro de un poema.
    • Es necesario todo ese oropel que cual camaleón mueve al mundo, no preguntes el porqué, sino ¿para qué?
    • Pienso, que sería hermoso volver a cabalgar el viento, o coger el volante de la cordillera.
    • Yo te acompaño en tu dolor mi niña por haber perdido a Lucas, tu angelito, que se fue al cielo. Esta risa será nuestra, las arenas doradas y calcinadas, los crepúsculos bañados de oro, los tamarugos, y las ganas, decorarán nuestro camino.
    • Vuelvo a repetir, que tú estarás pensando en ese dolor, sólo a ti te pertenece.Sé fuerte, querida, persiste siempre. Como la brisa obstinada en los hielos.
    • Ya ves que no deseo inquietarte, como se inquietan las nubes en el atardecer. Para mí me bastará siempre, mi niña querida…tan sólo la luz de tus sentidos y el sosiego sublime de tu corazón.
    • Tu silencio será una última esperanza. Lucas ,no volverá, porque estará en ti, acompañándote por siempre.
    • (Para Nildita)
    • Pintura Los caballos de Franz Marc (Aleman)

    12 jun. 2007

    TÓMAME

    • Tómame...
    • Toca mis montañas de miel
    • roza levemente tu boca en ellas
    • delibera mis ganas de ti
    • acaríciame y siente mis anhelos.
    • Tómame.....
    • Devora cada insolencia
    • en mi vuelo insondable
    • evoca mis andadas,
    • soñado frenesí,
    • derrama tu ir y venir.
    • Tómame ....
    • En mi tiempo, en mi cuento
    • alucinada, indolente por ti.
    • aquí quedaré,
    • anclada en el fondo
    • de mis pensamientos,
    • ansiando
    • tu inalcanzable cuerpo.

    SI QUIERES OLVIDARME


    • Si quieres olvidarme,
    • fija tus ojos en los míos, quietos,
    • me avezaré a tu olvido involuntaria
    • y buscaré palabras en tu cólera.
    • Si quieres olvidarme,
    • no te hagas mala sangre, me lo dices.
    • Tú me diste la vida, y al robármela
    • se llenarán mis noches de lamentos.
    • Si quieres olvidarme,
    • guarda un grato recuerdo de mi amor
    • y muéstrame esa faz que tanto adoro,
    • regálame la flor de nuestro otoño.
    • Si quieres olvidarme,
    • no marchites la flor de mis encuentros
    • yo te estaré aguardando, y al mirarme,
    • sacaré de tus sueños mis intentos.
    Pintura, flor de almendro de Caridad Ponte (Española)

    10 jun. 2007

    EN LA ORILLA DE LOS SUEÑOS


    • En la orilla de los sueños
    • donde todo era posible
    • en nuestras muertes diarias
    • Y la lejanía no nos dolía tanto.
    • ¡En ese país marinero!
    • Mi mundo está en silencio,
    • impávido sin tus besos
    • navegando en la nada;
    • se ha quedado mi cuerpo.
    • Y me paraliza la aurora
    • con los ojos desiertos,
    • con un hielo en el alma;
    • de la cual no soy su dueña.
    • Porque se ha fugado contigo,
    • como una gaviota en vuelo
    • a otras playas… de sueños.

    CAMINANDO


    • Soy caminante del mundo, de la vida,
    • de mi interior y del espacio colosal.
    • Lo soy del bullicio, del mutismo,
    • del amor y del desamor, amado mío.
    • Lo soy del bien y del mal, de paz y guerra,
    • de hambre, opulencia, talento e ignorancia.
    • De la humildad, también de la presunción,
    • de la tristeza y de la felicidad.
    • Caminante, para sentirme viva.
    • Y, a veces, también muerta.
    • Caminante para soñar despabilada,
    • si el sueño no me invade todavía.
    • Es ser caminante eterna existencia
    • y de la vida eterna su tonadilla,
    • sólo caminando siento y vivo
    • y descubro de la vida su razón.

    RISAS ANTINGUAS DE NIÑEZ.

    • El calor majadero de las seis de la tarde aún se hacía notar sobre nuestras pieles, ellas adquirían un tono dorado espectacular, envidiado por la caverna de sureños que visitaban nuestras playas.
    • Mis padres concientemente nos daban permiso a mis hermanitos y a mí, para bajar solos a la playa a jugar. (Eran otros tiempos)
    • Un día, mientras fabricábamos castillos de arena, se nos acercó un anciano, no era del pueblo, alto, con enormes ojos azules como el océano.
    • “Hola” saludó con un halo de tristeza.
    • ”Hola, ¿de dónde es usted?” le pregunté, sin quitar los ojos de mis hermanitos.
    • “Soy Hans y vengo llegando de Londres”.
    • Comenzó a relatarme
    • “Hace cincuenta años vivía es este pueblo, mis padres me trajeron guagüita desde Londres, he recorrido mis juegos de infancia al interior del campamento.
      Visité mi antigua casa, la Nª5 de la calle “C”, esa que corresponde al barrio de los jefes que está frente al Club Inglés. No pude dejar de sentir nostalgia recorrer la cancha de tierra que cuando niño jugaba al fútbol, con los hijos de empleados y obreros chilenos, mi padre formaba competencias entre los ingleses del ferrocarril y las tripulaciones de la misma nacionalidad provenientes de los vapores.
    • ¿Sabes? sin querer me he visto con una varilla y una rueda de fierro que mi padre confeccionaba para todos los niños del barrio en la maestranza del ferrocarril...Me parece estar viendo a las niñas jugar a la payaya en estas finas arenas de la playa.
      Súbitamente se vienen esos juegos y risas de infancia a mi memoria, ¡y cuando jugábamos a la chaya! “sus ojos se iluminaron y sonrió.
    • “¿La chaya?”_le pregunté curiosa, pues conocía el juego de la payaya que jugábamos con cinco bolitas de cristal.
    • “¡Yes! La jugamos durante los veranos consistía en fabricar turros de harina envueltos en papel de seda amoldados con el palo de escoba, para luego lanzarlos a los transeúntes.”
    • De pronto, el silencio, observaba con nostalgia los antiguos muelles de la bahía.
    • Rápidamente, se paro y dijo: “no olviden de ir a misa mañana” Y se fue, perdiéndose en los mil colores del ocaso.
    • No pude explicarle la evolución que comenzaba adquirir el pueblo…el clavicordio de las risas de mis cuatro hermanitos me saco de la vesania de mis pensamientos.
    • Se acercaba el manto de la noche, mi padre desde la ventana, con un chiflido nos hizo subir para la casa.

    (seguimos con fotografias de las playas de Mejillones)

    3 jun. 2007

    OBLÍGAME

    • Oblígame…
    • a desfallecer entre tus brazos
    • con lujuria, pasión
    • aferrándome a tus besos.
    • Oblígame…
    • a enterrar mis uñas
    • en tus enloquecidos,
    • enardecidos miembros.
    • Oblígame…
    • a desvanecer mis dolores
    • con tus tiernas caricias,
    • sintiendo,
    • el temblor de mi agonía, vida mía.
    • Oblígame…
    • a llamar al amor que me salve
    • de tus eufóricas danzas
    • con pasión inesperada.
    • Oblígame…
    • a tu amor de sangre ardiente
    • ,a tu amor de bosques fríos,
    • para conservar mis instintos.
    • Oblígame…
    • a morir mientras te amo,
    • si no lo haces serás la víctima
    • de este loco amor de ocaso.

    1 jun. 2007

    ANGUSTIA

    • Angustia Niebla oscura absorbe los sentidos,
    • llama negra ingurgita con ansias la sístole,
    • difundida sombra oscurece su camino.
    • Fatuo luto te apoderaste del camino.
    • La verdad impetuosa cobra vida.
    • Residuo mental transeúnte en la nada,
    • pacientemente te retiras de este mundo,
    • los sueños eternos te siguen hacia su fosa.
    • No rugen más los vientos,
    • sin inspiración no sopla ya el bullicio pálido;
    • ni frío, ni calor, ni sol , ni luna.
    • Silencio inmenso, soledad putrefacta
    • el cadáver sale a la superficie,
    • el ánima se asoma luego se sumerge,
    • el ser, el ser queda en los recuerdos,s
    • u historia se difunde con la muerte.
    • Á nima que se asoma luego se sumerge
    • N iebla oscura absorbe los sentidos
    • G anando fuerzas en los recuerdos
    • U na bofetada para el sol y la luna
    • S entimiento nefasto
    • T ransando con la nada,
    • I nmensa... soledad
    • A poderándose del camino.
    • Pintura El grito de Much

    30 may. 2007

    NIÑOS CON EL TORSO DESNUDO

    • En realidad la Comuna de Mejillones se caracteriza por tener un clima privilegiado: apenas se nota el invierno. Por eso era tan común en la calle C, durante el verano, ver a niños con el torso desnudo y a pie pelado.
    • La claridad de mi mar amado y el sol no nos impedía que anduviéramos así casi la mayoría de los días,me encantaba andar en chores y sandalias. A veces con Nancy, mi hermana, un año menor y mis amiguitas, Virginia, Mary, Sálome y la Miriam Pool , hija del gringo, nos pasamos tardes enteras recogiendo conchitas a orillas del mar que la resaca dejaba, y a escondida nos fumábamos los cigarrillos "nevadas" que furtivamente le sacábamos a mi abuela.
    • Así, reprimíamos nuestras ansias candentes de enfrentarnos al cotidiano desafío hostil de vivir en aquél pueblo.
    • Un día nos fuimos de paseo, nadie se avistaba en la playa, caminamos kilómetros y kilómetros por las blancas arenas solitarias, junto al océano azul, asoleado, hinchado de viento y de veleros. El sol lamía y se descargaba con alevosía en nuestras pieles, cuando caminábamos sentíamos cómo nos quemaba la planta de los pies y nuestros torsos parecían humear con tanto calor.
    • Ese día ninguna de nosotras, llevaba traje de baño y decidimos lanzarnos al mar con ropa; jugamos y chapoteamos en el agua como si fuésemos nereidas Hijas de Nereo y Doris y nos imaginábamos rescatar a un naufrago argonauta. Se nos arrancaban convulsivas carcajadas como risas recién nacidas.
    • Ays! es maravilloso, con la brisa marina envolviéndome el rostro evocar estos recuerdos de juventud, con sabor a naranja pulida.
    • Luego, nos estiramos en la arena calentita, desnudas. Tenía que secarse la ropa. Acolchadas y esponjosas nubes de ilusión pintaban el cielo.Los rayos de sol exacerbados nos adormecieron hasta el amodorramiento y nos quedamos dormidas.
    • El resultado final fue que al llegar a casa parecíamos jaibas lozanamente cocidas, coloradas hasta el último dedo del pie. Grandes ampollas se veían en nuestros tegumentos enrojecidos.
    • Eran otros tiempos, pues usar bloqueador era una bagatela y tuvimos que aceptar de parte de nuestros padres una ófrica sanción. Y aceptar sin quejido alguno de ir a la mañana siguiente a casa del señor que criaba burros. Para tomar la leche de la burra que acababa de parir. ¡Guacala !



    Foto de las extensas playas de Mejillones

    29 may. 2007

    DÉJAME SER

    Déjame ser parte de tus deseos
    quiero que seas la gota de sudor
    que recorre mis montes de ambrosía
    tómame. Entra en mi.

    Poséeme en alma y cuerpo
    deléitate
    déjame ser la sed de tus labios
    calmar tu aliento
    Saborea mis besos.
    quiero beber el sabor de tu boca…

    En tu hálito febril
    seré un iceberg para tu hervor
    Serás el oasis de mi desierto.

    Déjame ser parte de tu mundo...
    Quiero que realices mis más lascivas
    Y confusas ansiedades.

    27 may. 2007

    ANOCHECE EN ESTA PLAYA

    • Anochece en esta playa
    • y se hace naufraga mi voz,
    • se la lleva la rosa de los vientos.
    • Anochece en esta playa
    • y recorro por arenas doradas
    • aún tibias, descalza,
    • las orillas en este mar de penas.
    • Anochece... ...y soy el agua.

    • (Anochecer en Mejillones)

    26 may. 2007

    EL LOCO

    Estaba sentada frente al PC, escuchaba música y revisaba algunos trabajos. De pronto comencé a sentir la brisa del mar en mi espalda; las cortinas de gasa blanca volaban como gaviotas sobre los muebles. Me levanté de la silla y fui a cerrar las ventanas. Anochecía. Una inmensa luna se reflejaba en el mar.
    Repentinamente sonó el timbre de la puerta, y sin precaución alguna la abrí. ¡Ups! Casi morí de susto: era el loco, un esquizofrénico pordiosero que deambula sin orientación por la ciudad. Siempre viene a casa, pero yo no lo atiendo: me da miedo.
    “Tengo hambre”, me dice… “Te prepararé un bocadillo”, le respondo y, me dirijo a la cocina sin percatarme de que dejo la puerta abierta.
    Al regresar, otro sobresalto: él estaba adentro de la casa, sentado en un sillón del living. ¡Estaba sola en casa! Con un esfuerzo de concentración, mantuve la calma. Le serví el té y el pan con queso y le ofrecí un cigarrillo.
    “¿Sabe, señora? me dicen el loco porque siempre ando sucio, desmarañado, y hago cosas que no son normales, pero nadie sabe mi pena”, comenzó a relatarme.
    “Fui un renombrado gerente en la mina de Chuquicamata, viajaba mucho alrededor del mundo; hablo tres idiomas, inglés, italiano y japonés…”
    En parte, me constaba, pues a veces lo había escuchado conversando en tano con mi esposo.
    “En unos de mis viajes conocí a una grácil mujer, nos enamoramos y nos casamos. Nuestra luna de miel sería navegando más allá del infinito; cogí mi velero y zarpamos mar adentro, las velas se dejaban llevar por el hálito suave de barlovento, todo era hermoso como el legendario azul del cielo".
    “Súbitamente los vientos derroteros nos empujaron rumbo a las crestas rocosas que abrían sus carnes al sol, para recibir las ariscas caricias de las aguas perdidas, con un avivado y fuerte oleaje. Naufragamos. Ella se perdió en la inmensidad del mar. Mis lágrimas exacerbadas vaciaron la noche de luz, bajo un manto de luna, justo antes de que mi vida volviera a ser la de siempre.”
    El loco tenía los labios menguados, íntimamente rotos por la delicadeza del dolor. Apuró su bocadillo y encendió el cigarrillo con sus ojos desorbitados, que luego sumergió dentro de la taza de té: buscaba afanosamente a su amada. Se paró y se fue. Nunca se me había oprimido tanto el corazón en toda mi vida.
    • Pintura. El pordiosero de Alexis Quiñones Parra(Chileno)

    24 may. 2007

    LISONJAS REVIVIDAS

    • Navegará en la luz de mis caricias
    • tu soledad, que naufraga adormecida
    • en el rocío de los parques y la luna,
    • perfumando los caminos de la rosa.
    • Esta tarde, cariño, tus amados ojos,
    • rara fraternidad de desnudo museo,
    • que están en todas partes, en el lecho,
    • me confiaron sonrientes tus anhelos.
    • En la suave pendiente de la lluvia
    • se rasgó poco a poco el sayal, laxo,
    • aniquilando tu ternura arrebatada.
    • Y en el sueño que sale de las venas
    • me perdí apasionada, en el laberinto
    • impetuoso de tus lisonjas revividas.

    PUENTES

    • Fui un puente
    • sobre el río del ansia
    • donde se aglutinan;
    • _Desesperadas_
    • las letras, pugnando
    • por salir airadas.
    • Soy un puente
    • mis huesos barandas,
    • donde letrados, observan...
    • el curso del agua.
    • Detrás de las mascaras.

    21 may. 2007

    TRENES DESVENCIJADOS




    La noche está silenciosa, se opacaron los ruidos de las máquinas. El griterío de los niños no se escucha. No logro entender por qué todo ha cambiado, así, de repente. Entre la bruma salpicada, las celadoras almas quedaron rondando por esas calles vacías. Aquel andén ha enmudecido.

    El tren del día viernes parecía una cuncuna serpenteando por el desierto. Era un paseo semanal para los que viajaban a la ciudad a comprar, a ver el doctor, a tomarse exámenes médicos por algún mal del vientre, o tal vez visitar a un familiar.Teníamos que levantarnos con la claridad del alba.

    Por la ventanilla se veía la inmensidad de la pampa, invadida por los postes del telégrafo y teléfono. El traquetear espontáneo de los trenes nos adormecía. La quietud dentro de los coches, se quebraba con el abrir de la puerta de la agente viajera, vendiendo sus productos: "café, café, hallullitas con chancho, al rico turrón con nueces y almendras".

    O por las risas de niños jugando por sus pasillos. Era toda una odisea viajar en ellos. También, un agrado, para los viajeros frágiles, que comenzaban ilusionados un romance.

    Los trenes de pasajeros, eran bien especial. Los coches de segunda tenían a los costados bancas de madera, como listones, y percheros de inmaculado bronce.

    Los de carga eran arrastrados por fatigadas locomotoras negras ,diría, Neruda,que parecían un puntito en medio del desierto, eran a vapor, con carbón chileno.

    "Fierro negro que duerme, fierro negro que gime,
    Por cada poro un grito de desconsolación
    Las cenizas ardidas sobre la tierra triste
    Los caldo que el bronce derritió su dolor"

    Curiosamente hoy muy pocos saben que el viaje se hacía detrás de las montañas y se demoraba hasta cinco horas: monótonas, para llegar a la ciudad. En la pampa se distribuían los carros, la estación se llamaba Prat y allí se concentraban todos lo convoyes salitreros que debían bajar a los puertos de Mejillones a Antofagasta. La espera nos inmolaba y nos ponía piel de erizo.

    "Y el grito se me crispa como un nervio enroscado
    O como la cuerda rota de un violín.
    Cada maquina tiene una pupila abierta
    para mirarme a mi."

    La modernidad acabó con todo aquello, como también el traslado del ferrocarril.

    Ahora veo como un espejismo, esos trenes desvencijados, chirriando entre el trapecio de los rieles con nostalgia. Quedaron como adornos en la calle principal de Mejillones, soliviantados de sol.