8 ene. 2013

EL RETRATO



Retrato de Adele Bloch de Gustave  klimt



Su rostro espiritual, sereno,
insinúa una sonrisa complaciente.
Su cuerpo delgado, elegante,
se funde en un respaldo
de mosaicos y piedras preciosas,
amarillo como un panal de  abejas
que bulle en el verano.
Sus manos frágiles, ladeadas,
las lleva al pecho:
parecieran querer arrancar
un sufrimiento en el corazón y el alma.
Tal vez
el amor le fue esquivo.
Sus ojos arrogantes, transigidos
miran al vacío.
Envueltos en oro y oleo.


5 comentarios:

Hulna dijo...

Una mirada también serena la que haces a este cuadro, no menos enigmático que la Gioconda.
Te asomas al alma de la modelo... sin desvelar... sólo una pequeña ojeada a su misterio...

Sonia Antonella dijo...

Hulna:

Mi dulcehulna,poetiza tenía que ser...cómo interpretas mis breves palabras, hasta me has emocionado.Gracias

Besitosssssss
soni

Auroratris dijo...

Sus manos frágiles, ladeadas,
las lleva al pecho:
parecieran querer arrancar
un sufrimiento en el corazón y el alma. Ay Soni, hablas de ella como si conocieras sus pensamientos, sus debilidades, detallas su imagen de una forma enigmágtica, involucrándonos incluso.
Un abrazo, Soni.

Manel Aljama dijo...

Un cuadro para un poema, un poema para un cuadro!
Feliz año, soni!

Pierre BOYER dijo...

J'adore KLIMT...

Pierre