18 oct. 2010

El MAR EN UNA CARACOLA

(Dedicado a mi nieta Isa)


En el hermoso valle de Pica vivía una niña llamada Berta, a la que le encantaba salir a pasear. Un día deambulando por los negocios que se encuentran adosados cerca de La cocha principal del pueblo, conoció a una turista, otra niñita de su misma edad ,de la cual de inmediato se hizo amiga.

-Hola, mi nombre es Berta


-Hola, el mío es Rosa

-¿De dónde eres?

-De Antofagasta.

- ¿Y eso que es?

- Antofagasta, es una ciudad costera, donde se junta el mar y el cielo, y es en donde yo vivo, significa el escondite del cobre, le contestó Rosa.

Berta no podía creer lo que oía, pues nunca había conocido a una niña que conociera el mar y comenzó a contarle la historia y el significado del nombre de su pueblo.

- Pica significa Una flor en la arena. Dice la leyenda que cuando llegaron los españoles no fueron muy bien acogidos por los indios. Entonces ellos se trasladaron a Matilla, donde fundaron una población.
Uno de estos españoles se enamoró de la hija del cacique de Pica.Fue un amor tormentoso. El españolito la pidió en matrimonio, pero el cacique se negó. Dejando en un mar de lágrimas a su hija que era su tesoro.
El cacique, no soportaba verla sufrir tanto , y le dijo por fin que si su enamorado hacia florecer el valle él no se opondría a su amor. Fue allí cuando el enamorado construyó el primer socavón y obtuvo agua. Y como por un milagro ,hizo florecer el valle que reverdeció y fue una flor en la arena…


-¿Y tú que haces aquí?, le preguntó de pronto Berta a Rosa.

-Mis abuelitos me trajeron, para que conociera "La cocha"; recién nos bañamos con mi abueli , el agüita estaba muy rica y calentita.Yo no me quería salir.

-¿Y es igual que el mar?

- No, el mar es inmenso pareciera que se junta con el cielo, como recién te dije y sus aguas son saladas, allí hay muchos peces, lobitos marinos, muchísimas gaviotas y caracolas.

-Rosa, hoy es mi cumpleaños. ¿Quieres venir? Tendremos helados de guayabas, alfajores con mermelada de mango y mucho jugo de naranjas; todas aquellas frutas se dan en este valle.

-Sí, ¡sí quiero! ¿Qué deseas que te traiga de regalo?

-El mar, le contestó Berta, y se alejó corriendo, riéndose para sus adentros.

Rosa no hallaba que hacer: ¿Cómo traerle el mar?, se preguntaba, y se puso muy triste. Y corrió a contarle su pena a su abuela.
La abuela la llevó a su cuarto que quedaba en el segundo piso de la cabaña de aquel centro turístico, y sacó de entre sus ropas una inmensa caracola.

-Llévale esto, le ofreció -mientras sonreía- …yo la llevo conmigo por donde voy, porque allí dentro tengo el mar con el cual recuerdo a mi marinero…

-Pero abueli, ¿de qué marinero me hablas?

-Ése es otro cuento, corazón…

Rosa envolvió la hermosa caracola y se la llevó a su amiguita. Fue el mejor regalo que recibió ese día.


“Me han traído una caracola.

Dentro le canta

un mar de mapa.

Mi corazón

se llena de agua

con pececillos

de sombra y plata.

Me han traído una caracola.”





8 comentarios:

Pilar dijo...

Tampoco a tu nieta le habrán hecho un regalo tan hermoso, sutil, límpido y brillante.

Sonia Antonella dijo...

Pilar:
Mil gracias por tu comentario...deja decirte que tengo una conexión muy bonita con mi nieta que es un pedacito de mi vida.



besitos
soni

Anhermart dijo...

Muy, muy, muy bonito. Me ha parecido una preciosidad este texto. Seguro que tu nieta lo guardará toda su vida como una joya.
Un formidable regalo para ella y para los que te leemos.
Besos

Sonia Antonella dijo...

Anhermart:

Gracias por tu comentario.Es que los nietos...ays,son los nietos jajaja un pedacito de mi vida.




besitos
soni

Manel Aljama dijo...

Tu cuento leído en los labios de un abuelo o abuela es un grandísimo regalo. Tierno y dulce. Basta mirar la sonrisa de ellos para llenarse de energía.

Besotes desde acá

Manel

Sonia Antonella dijo...

Manel Aljama:

Gracial mil,por acercarte y comentar,eres un buen amigo.


besitos
soni

http://GREGOTD.blogspot.com dijo...

Precioso y tierno relato. Seguro que tu nieta lo guardará y lo recordará toda su vida.

Es de destacar con qué ternura se desprende la abuela de su caracola. De esa caracola que le recordaba a su marinero. Y nuevamente aquí, esa influencia del mar. Un placer leerte.

Un beso.

Sonia Antonella dijo...

GREGOTD:

Mil gracias por acercarte,eres amable.Ayer precisamente le hice llegar esto a mi nieta,lo leyó en voz alta...sé que no es una gran cosa,pero...


Besitos
soni